
Esta nueva sección se propone evocar aquellos sectores del club que hoy, por alguna razón, cambiaron. ¿Querés proponer algún lugar en especial?. Escribinos a bc_blog@hotmail.com.
HOY: EL HONGO
Obra arquitectónica lindera al estadio que supo albergar a los hinchas en la previa a los partidos, ya que funcionaba como un Cafe Bar.
Punto de encuentro: "Nos encontramos en el Hongo y entramos" solía escucharse.
Su nombre provenía debido a que su estructura era semejante a la de un champignon.
Cambió de razón social en varias oportunidades, por ejemplo Racing Express, desde fines de los ´80 y hasta finales de los ´90.
Con la llegada de BC, Fernando I determinó que el Hongo era un lugar propicio para la reunión y el diálogo, para fantasear en un club más alla del gerenciamiento. Entonces decidió convirtirlo en la pensión para los jugadores de inferiores que llegaban desde el interior del pais y fue rebautizado con el nombre de "La Casa de Racing", y posteriormente, "La Casa Tita Mattiussi".
El lugar supo contar con una biblioteca pública, cuyos libros se sospechan que fueron utilizados por los pibes como combustible para paliar los crudos inviernos en los que a la gerenciadora se les transpapelaba la boleta del gas. También contaba con computadoras con acceso a internet, computadoras que fueron vendidas para pagarle el sueldo al cocinero de la pensión y acceso a internet cuyas particulas hoy vagan por la vía lactea. Lo cierto es que hoy en día no cuenta ni con biblioteca, ni con computadoras.
Próxima entrega: El Pasaje Corbatta.
Foto del Hongo en 1995: Flavio (muchas gracias)
HOY: EL HONGO
Obra arquitectónica lindera al estadio que supo albergar a los hinchas en la previa a los partidos, ya que funcionaba como un Cafe Bar.
Punto de encuentro: "Nos encontramos en el Hongo y entramos" solía escucharse.
Su nombre provenía debido a que su estructura era semejante a la de un champignon.
Cambió de razón social en varias oportunidades, por ejemplo Racing Express, desde fines de los ´80 y hasta finales de los ´90.
Con la llegada de BC, Fernando I determinó que el Hongo era un lugar propicio para la reunión y el diálogo, para fantasear en un club más alla del gerenciamiento. Entonces decidió convirtirlo en la pensión para los jugadores de inferiores que llegaban desde el interior del pais y fue rebautizado con el nombre de "La Casa de Racing", y posteriormente, "La Casa Tita Mattiussi".
El lugar supo contar con una biblioteca pública, cuyos libros se sospechan que fueron utilizados por los pibes como combustible para paliar los crudos inviernos en los que a la gerenciadora se les transpapelaba la boleta del gas. También contaba con computadoras con acceso a internet, computadoras que fueron vendidas para pagarle el sueldo al cocinero de la pensión y acceso a internet cuyas particulas hoy vagan por la vía lactea. Lo cierto es que hoy en día no cuenta ni con biblioteca, ni con computadoras.
Próxima entrega: El Pasaje Corbatta.
Foto del Hongo en 1995: Flavio (muchas gracias)









































